He recibido en el último mes varios correos preguntándome cómo se puede encontrar información médica sobre enfermedades genéticas actualizada con rigor científico y, a ser posible, sin coste.
No es una pregunta fácil, la búsqueda de la información en estos momentos es muy complicada y depende de la pregunta que quieras responder. No es lo mismo buscar información «general» sobre una enfermedad, como qué es la enfermedad de Wilson que plantear cuál es el mejor tratamiento de segunda o tercera elección de la enfermedad de Wilson.
Para las preguntas «generales» o cómo punto de inicio para el estudio de una enfermedad lo más rápido, gratuito y fiable es recurrir a OMIM cuya dirección es http://www.ncbi.nlm.nih.gov/omim. Es un proyecto realizado por médicos de la Universidad Jonhs Hopkins.
En la barra lateral buscas la enfermedad genética: enfermedad de huntington; sólo con introducir huntington, te aparece un listado: seleccionas #143100 – HUNTINGTON DISEASE; HD. Cada enfermedad genética se relaciona con un número de 6 cifras, para más información pinchar aquí.
Y a partir de ahora tienes toda la información científica en orden cronológico, con sus referencias bibliográficas de los autores y los enlaces. A partir de aquí algunos enlaces a revistas son de pago pero hay otras que no.
Espero que os sea útil. Si conoces alguna otra base de datos fiable y gratuita te invito a compartirla.
La vitamina B1 o tiamina es una vitamina hidrosoluble que es absorbida por el intestino y casi la mitad se almacena en el músculo e hígado. Una ingesta calórica elevada y de carbohidratos aumenta la demanda diaria de tiamina. Las necesidades de tiamina se triplican en el embarazo y es excretada por la orina si las grasas y el etanol son el único nutriente.
La reserva de tiamina en el cuerpo es de 40-50 gramos y son suficientes para 18-20 días en condiciones normales. Las lesiones cerebrales comienzan a las 2-3 semanas del déficit.
La dosis recomendada para un adulto joven es de 1-4 mg al día o 0.5 mg de tiamina por 1000 kcal consumidas.
Una vez que aparecen los síntomas el tratamiento se debe administrar por vía intravenosa o intramuscular a altas dosis.
La vía oral es ineficaz para aumentar la tiamina en sangre y aumentar los depósitos de la misma.
En caso de sospecha de déficit de tiamina administrar la vitamina y evitar sueros glucosados puesto que puede agravar los síntomas.
La dosis ideal ha sido siempre un tema de controversia. La EFNS recomienda con nivel de evidencia C, dosis de 200 mg cada 8 horas (e incluso podrían utilizarse más elevadas hasta de 500 mg / 8 horas). La administración tres veces al día se debe a que la vida media de la tiamina libre es de 96 minutos.
Otro tema de controversia ha sido la posibilidad de producir una reacción anafiláctica por lo que ha existido el miedo de utilizar la vía intravenosa y preferir la intramuscular. En el mismo documento de la EFNS añade que se aunque se ha documentado reacciones anafilácticas no se ha demostrado en todos los casos su relación con la tiamina. Recoge que de 300.000 tratamientos no se ha registrado ningún efecto adverso grave.
El estudio de la historia natural es fundamental para el conocimiento de la enfermedad en cualquier patología. En aquellas enfermedades degenerativas sin tratamiento puede ser posible sin ningún problema. En el caso de las deficiencias de vitaminas, como el déficit de B1 o tiamina, estudiar la historia natural del déficit sin aportar la vitamina no es ético . En el caso del déficit de vitamina B1 se ha podido estudiar la historia natural tanto en adultos como en niños cuando «por voluntad o error» no se consumieron las mínimas cantidades de vitamina B1 o tiamina. El déficit de vitamina B1 produce la encefalopatía de Wernicke.
En el caso «por voluntad» se han estudiado en presos en huelga de hambre y en los casos «por error» cuando en niños recién nacidos se modificó la fórmula de alimentación sin previo aviso como veremos a continuación.
Oftalmoplejia. Pediatrics.
En el año 2005 se publicó en la revista Pediatrics el artículo «Outbreak of life-Threatening thiamine deficiency in infants in Israel caused by a defective soy-based fórmula». El primer caso detectado fue el 6 de Noviembre de 2003 y se trataba de un niño de 5.5 meses de edad con nistagmo, oftalmoplejia y vómitos que mejoró con la administración de vitamina B1. Había sido alimentado con un preparado en el que los niveles de tiamina eran indetectables. El fabricante argumentó que avisaron a principios de ese año del cambio en la composición. Tras este caso los mismos médicos describen 8 casos más de niños alimentados con el mismo preparado y que desarrollaron síntomas neurológicos (en total se identificaron 20 niños de un número total de expuestos entre 1500-5000). Los síntomas comenzaban de forma inespecífica con agitación, perdida de apetito, diarrea, pérdida de peso y letargia. Habían tomado la fórmula de alimentación entre 2 y 12 meses. Una infección fue el precipitante de la clínica en todos los casos. Aparecieron nistagmo y oftalmoplejia en el 30% y vómitos en el 89%.
En el año 2006 se publicó en el European Journal of Neurology el artículo «Neurological complications of prolonged hunger strike». En este estudio se recogía los datos de 22 hombres y 19 mujeres entre los 22 y 43 años de edad que habían estado en ayuno entre 130 y 324 días. No se consumió alcohol en ninguno de los casos. Se administró tiamina por vía oral entre los días 9-20 del inicio del ayuno y durante una media de 156 dias. En el 100% apareció alteración de consciencia, ataxia y nistagmo con paralisis ocular. Tras el tratamiento con tiamina iv la ataxia y el nistagmo no desapareció en 12 de los 41; la parálisis del VI par permaneció en 11; todos los pacientes presentaron amnesia retrógrada de varios años y anterógrada. Sólo el 21 % se recuperaron de los defectos cognitivos y en la mayoría de casos la RNM cerebral fue normal.
En la siguiente entrada comentaré algunas cosas que hay que saber sobre la vitamina B1 y el tratamiento.
La enfermedad de Huntington es una forma hereditaria de corea. La corea es un trastorno del movimiento que consiste en movimientos súbitos, arrítmicos y no sostenidos con un patrón de distribución y aparición variable, son impredecibles, irregular y no estereotipados.
La enfermedad de Huntington fue descrita por George Huntington, un médico rural en East Hampton a los 22 años de edad, en una revista de “poco impacto”, Medical and Surgical Reporter, en 1872 con el título «On Chorea» en apenas 4 páginas. Posiblemente las observaciones previas de su padre y abuelo, médicos rurales de la misma zona, dieron lugar a la descripción de George Huntington. Inicialmente se denominó Corea de Huntington porque el síntoma principal era la corea, pero pasó a denominarse Enfermedad de Huntington puesto que en las formas precoces la sintomatología es diferente. Aunque había descripciones previas de la enfermedad fue el primero en describirla de forma completa y su epónimo ha pasado a la historia de la Medicina.
El origen de estas familias ha sido motivo de numerosas publicaciones desde su descripción. El origen más conocido y estudiado es el procedente de Inglaterra.
Vessie estudió 1000 casos de enfermedad de Huntington en Estados Unidos y descubrió que procedían de dos hermanos y otro familiar que emigraron desde Suffokl en Inglaterra. Algunos de estos descendientes fueron tildados de brujas, el caso más importante fue una nieta de los primeros colonos que se conocía como la bruja de Groton.
Critchley estudió a un gran numero de descendientes que procedían de un área similar de Inglaterra.
Posteriormente se han descrito en Estados Unidos múltiples ancestros de otros lugares de Europa como Alemania, Francia, Irlanda o Noruega.
El foco geográfico más importante de esta enfermedad se situó en Venezuela, al este del lago Maracaibo, en la región de Zulia, donde el neurólogo Américo Negrette relacionó los síntomas de los lugareños conocidos como «sanviteros» con el de la Corea de Huntington. Estas personas eran conocidas en la zona como enfermas del «Mal de San Vito» o «baile de San Vito». Negrette publicó un libro con la descripción de casos de la enfermedad de Huntington y sacó a la luz este mal «endémico olvidado de Venezuela». El libro titulado Corea de Huntington lo podéis descargar en esta dirección. Su forma de narrar la enfermedad es muy peculiar e impactante:
» Un hombre que fue humilde, tiene que ser humilde el que es coreico, deja un hijo tarado. Pendiendo de inquietudes y carencias, sólo tendrá un camino. Unos, pobres espectros niños, no pueden ni dormir. Son inquietos primero, y hablan y se agitan, como si se luchara contra la herencia negra con la conciencia onírica. Después será al revés. Adulto ya y cansado de tanto salto inútil, el coreico se duerme sin mover ni el aliento. Un sueño de cansancio lo postra por la noche. Tarde ya, del insomnio que sufre casi todas las noches. Es la sombra del alma y del cuerpo. Nunca vendrá la aurora de salud y alegría y trabajo y reposo, de los huesos inquietos. Agitarse es su sino. La inquietud no se muere. Salta siempre en la vida; y después de la muerte, salta de un cuerpo a otro sobre puentes de almas. (…). Quita el juicio y suicida a quien no tiempla el nervio. Deja huérfano al niño estando el padre vivo. Y cuando muere el padre, deja recado al hijo para que siembre el horror.»
Esta concentración de personas afectas de la enfermedad de Huntington posibilitó el descubrimiento del gen de la enfermedad de Huntington. El equipo de la Dra. Nancy Wexler (cuya madre padeció la Enfermedad de Huntington) desarrolló el árbol genealógico de las familias afectadas, exploró y realizó numerosos análisis sanguíneos de tejidos y dio lugar en un tiempo «récord» de 3 años (1983) a la localización del gen responsable de la Enfermedad de Huntington en el cromosoma 4 en la región 4p 16.3. La identificación del gen y del defecto génico responsable se consiguió en 1993, cuando se identificó el gen IT15, cuyo exón 1 contiene la secuencia de tripletes CAG responsable de la enfermedad.
En el siguiente documental podéis ver el trabajo de Nancy Wexler:
En el último video del post podéis ver un mensaje reciente de Nancy Wexler y algo más…:
Hace escasamente dos semanas una familia de Bilbao se dirigió a los medios de comunicación para solicitar ayuda para sus tres hijos que padecen el Síndrome de Sanfilippo. El Síndrome de Sanfilippo es una enfermedad genética recesiva y muy poco frecuente. En una enfermedad recesiva la probabilidad de que sus hijos padezcan la enfermedad es del 25%, pero como si fuera una broma macabra del azar, sus tres hijos la padecen.
Para los que no conocen esta enfermedad podéis encontrar información aquí (OMIM) y en la web de la Fundación Stop Sanfilippo. Es una enfermedad para la que no existe tratamiento curativo y produce un deterioro progresivo del Sistema Nervioso Central que conduce a la muerte en la adolescencia.
Tras el shock inicial esta familia y otras afectadas se han puesto manos a la obra para recaudar fondos con el fin de financiar un ensayo clínico en humanos. La cifra necesaria parece imposible en estos tiempos: 3-4 millones de euros pero han hecho cuentas y dicen que con 3 euros de cada bizkaíno lo tienen hecho. La verdad es que no hay que rascarse mucho el bolsillo para encontrarlos y ya están recaudando un pellizco.
Desde esta página os invito a alimentar la esperanza de esta y otras familias con vuestra aportación.