La ilusión de la Torre de Pisa

Torre de pisa inclinada

La ilusión de la Torre Inclinada fue descubierta por científicos de la Universidad McGill Frederick Kingdom que obtuvieron el primer premio en 2007 en el concurso Best Illusion of the Year. Podéis ver el original y las fotos originales (sujetas a derechos de autor) en esta dirección (las de este entrada son propias).

Las imágenes originales y la de arriba son la misma duplicada (un corta y pega, lo podéis comprobar) pero la percepción de estas imágenes no es que sean paralelas sino que una de ellas se muestra más inclinada que la otra. En el original la torre de Pisa se muestra inclinada hacia la derecha y la segunda imagen aparece a su vez más inclinada hacia la derecha. La explicación de este fenómeno es que nuestro sistema visual interpreta que estamos viendo una sóla escena y que aplicamos una regla fundamental de la perspectiva: dos torres vecinas se alzarán siguiendo el mismo ángulo recto, con lo que la imágen de sus contornos convergerán cuando más se alejen de la vista, de la misma manera que observamos las líneas paralelas del tren a lo lejos y da la impresión que se llegan a juntar en la distancia.

En este caso la he fotografiado inclinada hacia la izquierda y en la segunda imagen aparece más «recta», es decir, más inclinada hacia la derecha.

En la siguiente imágen la duplico varias veces y se observa el mismo fenómeno, incluso en algún momento parece que no está inclinada, pero en la última de la derecha está aparece ya inclinada a la derecha (siendo la misma imagen).

Torre depisa inclinada multipleEsto es un ejemplo de cómo nuestro sistema visual «procesa» las imágenes que recibe aplicándole unas reglas que la mayoría de las veces no somos plenamente conscientes.

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Malformación de Chiari tipo I

Las malformaciones de Chiari son un grupo heterogéneo de enfermedades que se definen por alteraciones anatómicas del cerebelo, tronco cerebral y unión craneocervical, con desplazamiento hacia abajo del cerebelo, sólo o junto con el bulbo, en el interior del canal medular.

Las malformaciones de Chiari se clasifican en cuatro grupos: tipo I (la más frecuente), tipo II (conocida como la malformación de Arnold-Chiari), tipo III y tipo IV.

El término malformación de Chiari tipo I se utiliza para referirse al desplazamiento caudal de las amígdalas cerebelosas a través del foramen magno. En la siguiente imagen se indica la situación normal de las amigdalas cerebelosas y la línea roja representa el límite que determina la situación normal o el descenso de las amigdalas cerebelosas. Normalmente la medición se efectúa en el plano sagital mediante la línea de Mc Rae que se traza desde el contorno anterior del agujero magno (basión) hasta el contorno posterior (opistión).

 

Localización de la amigdalas cerebelosas.

Localización de la amigdalas cerebelosas.

La prevalencia de la Malformación de Chiari tipo I se encuentra entre el 0,56-1%. Los síntomas con los que se manifiesta no siempre se correlacionan con el grado de descenso de las amígdalas cerebelosas. En la mayoría de las ocasiones  se diagnostica de forma casual después de un traumatismo craneoencefálico, accidente, infección o durante el embarazo. También se ha asociado la relación temporal entre un traumatismo craneal leve y el inicio de los síntomas de la malformación de Chiari. Los síntomas se relacionan con el aumento de la presión intracraneal, la afectación de los pares craneales, la compresión del tronco cerebral, los datos de mielopatía, la afectación cerebelosa, dolor (cefalea occipital) y  la siringohidromielia asociada. También hay casos de Malforación de Chiari I sin síntomas.

La Malformación de Chiari se asocia a alteraciones de la fosa posterior y alteraciones óseas como la anomalía de Klippel Feil, que es un fallo de la segmentación de cualquiera de las dos vértebras de las siete vértebras cervicales, la platibasia, la invaginación basilar, que es la protusión de la odontoides a través del foramen magno dentro de la cavidad intracraneal, la luxación atlantoaxoidea o la asimilación atlantoocipital, que es la falta de segmentación entre el cráneo y la primera vértebra cervical.

Imagen de una cavidad siringohidromiélica. En azul la médula. En rojo la cavidad

Imagen de una cavidad siringohidromiélica. En azul la médula. En rojo la cavidad

La siringohidromielia (ver imagen arriba) se asocia con la malformación de Chiari tipo I entre el 30-70% de los casos. Se prefiere el término siringohidromielia que incluye tanto el término hidromielia como siringomielia. Hidromielia significa canal central dilatado mientras siringomielia significa cavitación de la médula que se extiende lateralmente o independiente de la cavidad central. El término siringobulbia se refiere cuando la siringohidromielia se extiende al bulbo.

Malformación de Chiari tipo I y variantes:

Arnold Chiari tipo I

Arnold Chiari tipo I. Medición del descenso de las amigdalas cerebelosas. Siringohidromielia (ver arriba el corte axial)

La resonancia magnética es la mejor técnica de imagen para el diagnóstico de la Malformación de Chiari tipo I

El descenso de las amígdalas cerebelosas inferior a los 3mm sin siringohidromielia asociada se puede considerar normal y se suele denominar como ectopia de las amígdalas cerebelosas.

El descenso de más de 5 mm en mayores de 15 años se considera patológico y se denomina Malformación de Chiari tipo I.

El descenso de más de 6 mm en menores de 15 años se considera patológico y se denomina Malformación de Chiari tipo I.

El descenso entre 3-5 mm se denomina Malformación de Chiari límite y puede considerarse anormal si concurren otras patologías (como la hidrosiringomielia) o síntomas.

La alteración anatómica del tronco cerebral pero con las amígdalas cerebelosas en localización normal se denomina Malformación de Chiari tipo 0.

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Síndrome de Charles Bonnet

El síndrome de Charles Bonnet se refiere a la presencia de alucinaciones visuales que tienen lugar en pacientes con pérdida de agudeza visual o campo visual.

En el video que encabeza la entrada podéis escuchar al neurólogo más famoso, Oliver Sacks, (en inglés, y aquí subtitulado), su experiencia personal sobre el  síndrome de Charles Bonnet. A Oliver Sacks mencioné en otra entrada sobre la prosopagnosia.

El propio Charles Bonnet descubrió este síndrome observando a su propio abuelo por parte de madre, Charles Lullin, de 87 años, que estaba casi ciego por cataratas en ambos ojos, porque empezó a percibir hombres, mujeres, pájaros, carruajes, edificios, tapices o andamios. Era un hombre lúcido que se daba cuenta que aquellas imágenes eran irreales.

Las alucinaciones visuales que experimentan los pacientes con este síndrome no lo refieren de forma espontánea por miedo a que se les confunda con enfermos dementes o mentales. De hecho, puede ser confundido con psicosis o demencia precoz. Se cree que la presencia de estas alucinaciones aparecen entre el 11-15% de los pacientes con pérdida de visión. Curiosamente se ha descrito en pacientes con afectación de la vía visual a cualquier nivel desde el ojo hasta la corteza occipital pero NO en personas con ceguera congénita. 

La teoría más aceptada actualmente es que las alucinaciones visuales ocurren por una desaferenciación sensorial, es decir, la ausencia de estímulos a través de la vía visual hasta la corteza occipital, lo que da lugar a una deshinibición de la corteza visual que comienza a «disparar»espontáneamente.  Esto ha sido corroborado por estudios de resonancia magnética funcional donde se ha observado actividad espontánea en el lóbulo occipital ventral extraestriado.

Las alucinaciones visuales son simples (líneas, figuras geométricas, flashes) en el 90% de los casos y complejas (personas, animales o escenas) en el 37% de los casos y ocurren más frecuentemente con los ojos abiertos y cuando se miran superficies blancas o claras. Las alucinaciones pueden desaparecer cuando se cierran los ojos, se fija la vista al vacío o con los movimientos oculares. No se acompañan de alucinaciones auditivas.

Ante un paciente con alucinaciones visuales, el diagnóstico diferencial es bastante amplio: enfermedades neurodegenerativas (como la demencia por cuerpos de Lewy o la enfermedad de Alzheimer), efectos secundarios de fármacos, intoxicación por drogas, encefalopatía metabólica, delirio, hallucinosis peduncular…

Todos los pacientes con alucinaciones visuales de reciente comienzo deberían tener una evaluación neurológica en busca de deterioro cognitivo, parkinsonismo u otras alteraciones neurológicas asociadas, junto con una evaluación de medicamentos. La valoración de la disminución de la agudeza visual debe estar bien documentada. En los pacientes con patología ocular crónica el diagnóstico de la patología ocular precede al desarrollo de las alucinaciones en al menos un año. En los pacientes con afectación cerebral aguda (ictus) o lesión del nervio óptico aguda (neuritis óptica aguda) las alucinaciones visuales aparecen concomitantemente con la lesión de la vía visual o con una latencia de horas o días.

 

 

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Día Mundial de la Salud 2014

Día Mundial de la Salud. OMS.

Hoy se celebra el Día Mundial de la Salud cuyo objetivo es la concienciación de la población a riesgo de las enfermedades transmitidas  por vectores como los mosquitos, moscas, garrapatas y caracoles de agua. El 50% de la población mundial está en riesgo de contraer el dengue, paludismo, leishmaniasis y la fiebre amarilla. Uno de los mensajes de esta campaña es concienciar sobre medidas sencillas que pueden disminuir la transmisión de estas enfermedades como la de dormir con mosquiteras, usar pantalones largo, camisas de ropa larga o repelentes de insectos.

 

 

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¿El triángulo de Mollaret?

Triángulo de Mollaret como se describe en la mayoría de los artículos.

Triángulo de Mollaret como se describe en la mayoría de los artículos.

El «triángulo de Mollaret» fue descrito en 1931 por Guillain y Mollaret como un circuito que conectaba unos núcleos específicos del tronco cerebral y cerebelo (núcleo dentado, núcleo rojo y oliva inferior) entre sí, formando un «triángulo» y que constituía la base anatómica para explicar el mioclono del paladar.

Pues bien, este circuito no forma un triángulo tal y cómo se describe en la mayoría de los textos. Podéis ver artículos recientes aquí, aquí, presentaciones y no acabaría nunca (las imágenes están protegías por copyright) explicando una y otra vez los vértices y lados del triángulo repitiendo lo mismo.

En todos ellos se explica que los vértices del triángulo de Mollaret son el núcleo rojo, el núcleo dentado y la oliva. Y que los lados son tres: 1. Las fibras que desde el núcleo dentado van al núcleo rojo contralateral (dentatorubral) a través del pedúnculo cerebeloso superior; 2. Las fibras que desde el núcleo rojo van por el tracto tegmental central hasta el núcleo olivar inferior ipsilateral y 3. Las fibras que desde la oliva inferior van hacia el núcleo dentado contralateral a través de el pedúnculo cerebeloso inferior.

Pues bien en este análisis hay dos errores:

1. Este último lado, las fibras olivo-dentadas no existen. La proyección principal de la oliva inferior se hace por el pedúnculo cerebeloso inferior pero las fibras no llegan al núcleo dentado sino que van directamente a la corteza cerebelosa.

2. La vía directa dentado olivar no pasa por el núcleo rojo sino adyacente a este. Aunque es cierto que hay algunas fibras que hacen sinapsis en el núcleo rojo, la mayoría de las fibras no hacen sinapsis.

En el siguiente dibujo represento cómo es el circuito en realidad:

Circuito del"Triángulo de Mollaret".

Circuito del»Triángulo de Mollaret».

Obviamente, la fisiopatología del mioclono palatino se debe a un síndrome de desaferenciación transináptica del núcleo olivar inferior. Por la explicación habitual si la lesión ocurriera en las «fibras dentorubrales» la degeneración transináptica ocurriría en el núcleo rojo y no en el núcleo olivar inferior. El razonamiento que aparece en muchos artículos que si se afectan las «fibras dentorubrales» la hipertrofia olivar es contralateral y si se afectan las «rubroolivares» la hipertrofia olivar es ipsilateral, no tiene mucho sentido, puesto que hablamos del mismo haz que desde el núcleo dentado asciende por el pedúnculo cerebeloso superior y desciende posteriormente hasta la oliva inferior por el tegmento central.

Sobre los cambios que se producen en la oliva inferior desde el punto de vista radiológico según el tiempo de evolución de las lesiones podéis consultarlo aquí.

 

 

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