Pseudoparkinsonismo: rigidez paratónica

 

En una entrada previa comenté las 3 situaciones clínicas que más se confunden con el pseudoparkinsonismo (la apraxia ideomotora con la bradicinesia, la rigidez paratónica con la rigidez parkinsoniana y el trastorno frontal de la marcha con la marcha parkinsoniana) y comenté la primera de ellas.

En esta entrada comentaré la rigidez paratónica. La rigidez paratónica es una resistencia al movimiento pasivo de una extremidad en la cual el grado de resistencia varía dependiendo de la velocidad del movimiento. La resistencia se incrementa cuando la extremidad se mueve más rápidamente y disminuye o incluso desaparece cuando se mueve lentamente. El fenómeno de rueda dentada puede aparecer tanto en la rigidez paratónica como en la rigidez parkinsoniana por lo que no ayuda a diferenciarlos. Cuando se explora al paciente y el paciente «ayuda» al examinador a realizar el movimiento y aparece la rigidez sugiere que es una rigidez paratónica.

 

 

Otro dato que se se asocia a la rigidez paratónica es la paratonia de los párpados que consiste en la resistencia a la apertura pasiva de los párpados. La paratonia de los párpados debe ser distinguida de la apraxia palpebral en la cual los ojos no se abren a la orden.

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Escala de Rankin modificada- entrevista estructurada

La Escala de Rankin modificada se utiliza para medir el resultado funcional tras un ictus y es una de las escalas más usadas. En la práctica clínica no es infrecuente encontrar discrepancias entre los médicos a la hora de evaluar con esta escala a un mismo paciente. Para evitar esta variabilidad se ha sugerido que el uso de una entrevista estructurada (con una lista de actividades de la vida diaria) podría mejora la validez entre los evaluadores.

En este artículo publicado en la revista Stroke en 2002 se propone una revista estructurada para mejorar el uso de la Escala de Rankin modificada:

0 – No síntomas  ni limitaciones.

1 – No discapacidad significativa; el paciente presenta algunos síntomas pero sin limitaciones para realizar sus actividades habituales y su trabajo.

Preguntas: ¿Tiene el paciente dificultad para leer o escribir, para hablar o encontrar la palabra correcta, problemas con la estabilidad  o  de coordinación, molestias visuales, adormecimiento (en la cara, brazos, piernas, manos, pies), pérdida de movilidad (en la cara, brazos, piernas, manos, pies), dificultad para tragar saliva u otros síntomas después de sufrir el ictus?

 

2—Discapacidad leve; el paciente presenta limitaciones en sus actividades habituales y laborales previas, pero independiente en las Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD):

Preguntas: ¿Ha habido algún cambio en la capacidad del paciente para sus actividades habituales o trabajo o cuidado comparado con su situación previa al ictus? ¿Ha habido algún cambio en la capacidad del paciente para participar en actividades sociales o de ocio? ¿Tiene el paciente problemas con sus relaciones personales con otros o se ha aislado socialmente?

3–  Discapacidad moderada; el paciente necesita asistencia para algunas de las actividades instrumentales pero no para las ABVD.

Preguntas: ¿Precisa de ayuda para preparar la comida, cuidado del hogar, manejo del dinero, realizar compras o uso de transporte público?

4—Discapacidad moderada-severa; el paciente necesita asistencia para las ABVD, pero no necesita cuidados de forma continua.

Preguntas: ¿Necesita ayudad para comer, usar el baño, higiene diaria o caminar?

5—Discapacidad severa: el paciente necesita cuidados (profesional o no) durante todo el día.

Pregunta: ¿Necesita el paciente cuidado constante?

Bibliografía

Wilson, L. J. T., Harendran, A.,, Grant, M., Baird, T., Schultz, U. G. R., Muir, K. W., Bone,I. (2002). Improving the assessment of outcomes in stroke: Use of a structured interview to assign grades on the Modified Rankin Scale. Stroke, 33, 22432246.

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Características radiológicas de los espacios de Virchow-Robin

La entrada sobre los espacios perivasculares o espacios de Virchow- Robin ha sido una de las más visitadas y que ha dado lugar a mayor número de comentarios (42) y e-mail enviados.

En casi todas las ocasiones es díficil dar una respuesta precisa a las preguntas que se plantean puesto que es indispensable para un diagnóstico preciso ver las imágenes de RNM cerebral en las diferentes secuencias para comprobar que realmente se trata de un espacio de Virchow Robin y hacer la correlación clínico-radiológica, aunque en la mayoría de las ocasiones es un hallazgo casual.

A continuación, tenéis una tabla con las características radiológicas en scanner cerebral (TAC) y resonancia cerebral (RNM cerebral):

Características radiológicas de los espacios perivasculares de Virchow Robin

Características radiológicas de los espacios perivasculares de Virchow Robin

 

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Pseudoparkinsonismo

El término pseudoparkinsonismo se refiere a una alteración motora que parece un parkinsonismo (ver entrada) pero que es cualitativamente diferente y no es el resultado de una patología de los ganglios de la base. Estas alteraciones motoras se deben a una alteración difusa cortical.

Las situaciones clínicas que más se confunden son las siguientes: la apraxia ideomotora con la bradicinesia, la rigidez paratónica con la rigidez parkinsoniana y el trastorno frontal de la marcha con la marcha parkinsoniana.

En esta entrada comentaré la apraxia ideomotora que se puede confundir con la bradicinesia que comenté en otra entrada.

Apraxia ideomotora

La apraxia es el deterioro en la realización de actos motores a pesar de tener las funciones neurológicas primarias intactas, es decir, a pesar de mantener intacta la comprensión de la tarea a realizar, la fuerza muscular, la sensibilidad, la estabilidad postural, el tono muscular, cooperación, coordinación u otras alteraciones cognitivas. La apraxia es el resultado de una alteración de la corteza motora asociativa.

En concreto, la apraxia ideomotora es una forma de apraxia de las extremidades y denota una dificultad en la selección, secuenciación, y orientación espacial de los movimientos que involucran los actos gestuales.  Cuanto más descontextualizada es la acción motora que se solicita al paciente más fácil es ponerla de manifiesto por lo cual la forma más fácil de evaluarla es con gestos que no comporten la utilización de objetos, mejorando a la imitación o con el objeto real. Por este motivo, aunque es la apraxia más frecuente produce menos interferencia en las actividades de la vida diaria, porque esos mismos gestos se realizan de forma automática correctamente en la vida diaria y con los objetos concretos (contextualización).

La evaluación de la apraxia se puede realizar «a pie de cama» o en una consulta general mediante la ejecución de gestos sin uso de objetos (gestos intransitivos) o con referencia a objetos (gestos transitivos).

La ejecución de gestos intransitivos puede ser mediante gestos simbólicos (santiguarse, saludar, saludo militar…) o la imitación de gestos arbitarios (pantomimas) como realizar un círculo con los dedos o hacer la mariposa con las dos manos.

La ejecución de gestos transitivos puede ser con gestos mímicos sin objeto real como clavar un clavo, lavarse los dientes o bien abrir una puerta con una llave o con gestos con objeto real como encender un mechero o encender una vela con una cerilla.

Las apraxias ideomotoras habitualmente son bilaterales salvo en dos circunstancias: la primera es lo que se denomina «apraxia ideomotora simpática» en los miembros izquierdos cuando existen grandes lesiones hemisféricas izquierda con importante hemiparesia derecha y afasia, lo que en realidad sería una apraxia bilateral pero que en el lado derecho no se puede manifestar por la paresia y la segunda circunstancia es la apraxia ideomotora por desconexión del cuerpo calloso, en la que se produce una desconexión del área promotora derecha respecto al hemisferio izquierdo, ocasionando un una apraxia focal en miembros izquierdos.

En otras entradas comentaré  la rigidez paratónica y el trastorno frontal de la marcha.

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Enfermedad de Parkinson: criterios diagnósticos de síndrome parkinsoniano

En la entrada previa comenté los términos parkinsonismo, parkinsonismo atípico y los criterios diagnósticos de la Enfermedad de Parkinson. En el primer paso de los criterios se incluye la bradicinesia como el elemento indispensable para el diagnóstico siendo necesario otro más de los tres siguientes para el diagnóstico: temblor de reposo, rigidez e inestabilidad postural.

La bradicinesia se define como un enlentecimiento de la iniciación del movimiento con reducción progresiva de la velocidad y la amplitud de un movimiento repetitivo. Es indispensable fijarse no solamente en la reducción progresiva de la velocidad sino también en la amplitud.  Los pacientes y los familiares se pueden quejar de lentitud y torpeza de movimientos. Dentro de la exploración neurológica se le indica al paciente la realización de movimientos repetitivos con los dedos ( contar dedos o movimientos repetitivos del pulgar e índice con la máxima amplitud posible), movimientos alternantes de apertura y cierre de las manos, supinación y pronación del antebrazo y «taconear» con el pie en el suelo repetitivamente. La observación de los movimientos espontáneas está reducida incluyendo los movimientos faciales (hipomimia) con disminución evidente de la gesticulación. El lenguaje es monótono y farfulleante.Los movimientos pueden parecer que se realizan sin fluidez al girar o levantarse pareciendo que se hace en bloque. La escritura puede ser de reducido tamaño (micrografía) que empeora de amplitud paulatinamente.

La rigidez muscular se explora con los movimientos pasivos de las muñecas, codos, cuello, rodillas y tobillos en todo su rango de movimiento con el paciente en reposo. La rigidez en la Enfermedad de Parkinson se defiene como un incremento anormal de la resistencia al movimiento pasivo de una extremidad que es independiente de la velocidad del movimiento. Esta rigidez también se denomina «en tubo de plomo». Se diferencia de la rigidez piramidal (espasticidad) en que ésta es dependiente de la velocidad de los movimientos pasivos, siendo mayor la rigidez durante la aceleración inicial que se produce al movimiento pasivo de la extremidad.

Sobre el temblor de reposo comenté en otra entrada.

El criterio de inestabilidad de la marcha es uno de los elmentos más controvertidos puesto que no suele ser un hallazgo en fases iniciales de la Enfermedad de Parkinson. Más bien suele ser un hallazgo inicial y habitual en otros síndromes parkinsonianos como la atrofia multisistémica o la parálisis supranuclear progresiva. La alteración de la marcha en la Enfermedad de Parkinson tiene una base estrecha con un acortamiento en la longitud del paso y una reducción del braceo uni o bilateral. La congelación o titubeo puede ocurrir al inicio de la marcha o cuando se realiza un giro o al atravesar una puerta.

Para el «registro» objetivo de los síntomas motores de la Enfermedad de Parkinson se utiliza la escala UPDRS, concretamente el apartado III, que recoje todo lo anteriormente referido. La utilización de la escala es fundamental para documentar la respuesta al tratamiento y para el seguimiento.

Entradas previas recomendadas:

Descripción del temblor

Exploración del temblor

Causas de temblor de acción

Causas de temblor de reposo

Parkinsonismo

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