Creo que la unificación del lenguaje médico es una de las tareas más difíciles. Cuando uno asoma a una patología en particular, en mi caso neurológica, y comienza a leer la metodología de los artículos se lleva una gran sorpresa cuando observa que la definición de conceptos y su diagnóstico por criterios médicos o radiológicos varía de unos autores a otros, lo cual hace muy difícil comparar los diferentes trabajos.
Los médicos necesitamos utilizar entre nosotros términos precisos para facilitar su estudio y favorecer el diagnóstico y el tratamiento. Si entre nosotros éste entendimiento es necesario, en el caso de la comunicación médico-paciente es prioritario.
Todo esto porque un paciente ha acudido a mi consulta preguntando cómo es posible que antes tenía una resonancia donde tenía dos hernias discales lumbares y ahora son protusiones discales. Sin comentarios la “discusión” que tuvo con el radiólogo cuando se enteró del resultado. No descarto que detrás de todo hubiera algún tipo de beneficio económico. De todas formas, aquí va unas pequeñas disquisiciones basadas en el artículo publicado en el año 2001 en la revista Spine titulado Nomenclature and Classification of Lumbar Disc Pathology que son Recomendaciones de la Sociedad Americana de radiología de columna y neuroradiología. Una actualización más reciente la podéis encontrar en la Revista de Radiología del 2012 titulado Nomenclatura estandarizada de la patología discal. En éste último podéis encontrar una correlación con las imágenes de resonancia de columna.
El disco intervertebral es una estructura situada entre dos vértebras adyacentes a nivel tanto cervical como dorsal y lumbar. Consta de dos partes: el núcleo pulposo (nucleus pulposus) y el anillo fibrosos (annulus fibrosus). El núcleo pulposo es la parte central y el anillo fibroso es un anillo externo que se encuentra rodeando al núcleo pulposo. Está delimitado por arriba por los platillos superior e inferior de las vértebras.

El disco se puede dividir esquemáticamente en una circunferencia que a su vez se puede divdir en cuatro cuadrantes.
La fisura anular consiste en la separación de la fibras del anillo fibroso del disco, que puede ser radial (la más frecuente), transversal o concéntrica. Se utilizan términos como desgarro o fisura pero no implica que el mecanismo casual sea traumático.
El término herniación discal define un desplazamiento del material discal más allá de los límites de la ubicación habitual en el espacio discal intervertebral. El término material discal se refiere no solamente a núcleo pulposo sino que también puede incluir en grados variables a cartílago, anillo fibroso e incluso fragmentos de apófisis. Para que exista este desplazamiento es necesario que se produzca disrupción del annulus o del platillo.
Normalmente el desplazamiento del núcleo pulposo se hace sinónimo de herniación discal, pero puede incluir el resto de elementos mencionados. Actualmente, para definir el desplazamiento de material discal se prefiere el término de hernia al de protusión, dejándose éste último para definir un tipo de hernia discal. Llegados a este punto es donde empieza la confusión: en la literatura se utilizan los términos hernia y protusión discal (disk bulge, en inglés). La diferencia entre ambos radica en la cantidad de disco desplazado. Si ésta es menor del 50% del disco o menor de los 180º de su circunferencia se denomina hernia, mientras que si es mayor del 50 del disco o mayor del 180º hablaremos de protusión. La confusión puede venir al traducir del ingles disk bulge como protusión discal y confundirlo con un tipo de hernia discal que veremos a continuación. Para evitar esta confusión se tiende a diferenciar la protusión anular difusa (también denominado «symmetrical/asymetrial bulging disc») cuando la cantidad de disco desplazado es mayor del 50% del disco o mayo del 180º de su circunferencia, de la protusión discal que es un tipo de hernia.
A su vez, la herniación puede definirse como focal, cuando involucra enos del 25% o 90º de circunferencia y de base ancha cuando involucra entre el 25-50% o 90-180º de circunferencia del disco.
El disco herniado o herniación puede tomar las formas de protusión o extrusión, que se diferencian por la morfología del material desplazado. Se denomina protusión cuando la mayor distancia en cualquier plano, entre los bordes del material discal desplazados más allá del espacio discal es menor que la distancia entre los bordes de la base, en el mismo plano. La base se define como el área transversal de material discal en el margen más distal del espacio discal de origen, donde el material desplazado es contínuo con el material discal del espacio intervertebral. Se denomina extrusión si en al menos un plano, cuando la distancia entre los bordes del material discal desplazado es mayor que el espacio discal del que se origina o bien cuando no hay continuidad entre el material discal desplazado y el que permanece en el espacio discal.
También se puede denominar secuestro, si no hay continuidad aparente entre el material discal desplazado y el que permanece en el espacio discal. El término migración de material discal se usa cuando el desplazamiento es muy significativo y se produce más allá del lugar de la extrusión, independientemente si está secuestrado o no.
Las herniaciones discales es la dirección cráneo-caudal (vertical) a través de los platillos de las vertebras se denominan herniaciones intravertebrales.
Por último, las herniaciones de disco pueden ser contenidas, si la porción desplazada está cubierta por el anillo fibroso externo o no contenidas cuando está ausente.
Al final, mi querido paciente presentaba unas herniaciones discales con un desplazamiento menor del 50%, es decir, unas hernias discales focales, de tipo protusión y no una protusión anular difusa. Con lo cual quedó muy contento porque él quería tener unas hernias discales lumbares.







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