Anatomía del sistema nervioso autónomo simpático

Neurotransmisores del sistema nervioso simpático y parasimpático

Figura 1. Neurotransmisores del sistema nervioso simpático y parasimpático

 

En una entrada previa comenté algunas generalidades de la organización del sistema nervioso autónomo (Figura 1.). En esta entrada comentaré la anatomía del sistema nervioso autónomo simpático.

Las neuronas de primer orden del sistema nervioso simpático se encuentran situadas en la médula espinal y concretamente en las astas intermediolaterales (figura 2.) formando una columna de neuronas desde los segmentos torácicos a los lumbares a lo largo de la médula espinal, exactamente, desde el segmento torácico T1 al segmento lumbar L2. A este sistema también se denomina sistema simpático toracolumbar. En cada segmento medular hay aproximadamente 5000 neuronas y se estima que se pierde entre un 5-8% de neuronas por cada década.

Anatomía del sistema nervioso simpático

Figura 2. Anatomía del sistema nervioso simpático

Las fibras de estas neuronas simpáticas salen de la médula por la raíz ventral y están poco mielinizadas denominándose como ramos comunicantes blancos. Parte de estas fibras hacen sinapsis (conexión) con las neuronas de segundo orden localizadas en los ganglios paravertebrales. Los ganglios paravertebrales son pares de ganglios adyacentes a la columna vertebral que se extienden desde segmentos cervicales a sacros. El número de ganglios se distribuyen de la siguiente forma: tres cervicales, 11 torácicos, 4 lumbares y 4-5 sacros. A nivel del coxis los “pares” de ganglios se fusionan en uno impar. Los tres ganglios cervicales se denominan ganglio cervical superior, medio y cervicotorácico (o estrellado). El ganglio cervicotorácico es la fusión del ganglio cervical inferior y el primero torácico.

Las neuronas de primer orden pueden hacer sinapsis en el ganglio correspondiente a su nivel pero en la mayoría de los casos recorren hacia arriba o hacia abajo varios niveles lo cual se relaciona con una descarga difusa del sistema nervioso simpático. Los axones de las neuronas de los ganglios paravertebrales (neuronas de segundo orden o postganglionares) son no mielinizadas y se denominan los ramos comunicantes grises. Estas fibras en su mayoría se unen a los nervios espinales para suplir los vasos sanguíneos, las glándulas sudoríparas y los folículos pilosos y otros forman plexos para inervar los órganos torácicos, abdominales o pélvicos.

Algunas fibras pregangliónicas no hacen sinapsis en los ganglios paravertebrales y pasan directamente formando los nervios esplácnicos hasta los ganglios prevertebrales (o aórticos). Existen tres ganglios prevertebrales: el ganglio celíaco, el mesentérico superior y el mesentérico inferior. Las fibras postganglionares de los ganglios prevertebrales forman los plexos hipogastrio, esplécnico y mesenterico que inervan las glándulas, vasos sanguíneos y músculo liso de las visceras abdominales y pelvianas.

Un caso peculiar es la inervación de la médula suprarrenal. Las fibras preganglionares, que no han hecho sinapsis en los ganglios prevertebrales, viajan a través de los nervios esplácnicos e inervan directamente la médula suprarrenal. Por lo tanto, la médula suprarrenal puede secretar adrenalina y noradrenalina directamente en la sangre de una forma difusa y rápida tras el estímulo del sistema nervioso simpático.

Como ya comenté en una entrada previa, el sistema nervioso simpático ejerce su efecto a través del neurotransmisor noradrenalina (salvo una excepción). La primera neurona del sistema nervioso simpático (de primer orden o preganglionar) es colinérgica y la segunda neurona del sistema nervioso simpático es adrenérgica (Figura 1). El “cambio” de conexión (sinapsis) de la primera y segunda neurona del sistema nervioso simpático se puede entonces producir en tres lugares:

  1. En el ganglio paravertebral.
  2. En el ganglio prevertebral.
  3. En la propia médula suprarrenal.

Bibliografía:

Clinical Autonomic Disorders. Third Edition. Phillip A. Low.

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Manifestaciones clínicas de la neuropatía autonómica diabética

La neuropatía autonómica diabética es la afectación del sistema nervioso autónomo que ocurre en la diabetes. En este enlace comento nociones básicas del sistema nervioso autónomo.

La neuropatía autonómica diabética da lugar a una gran variedad de síntomas que afectan a múltiples órganos y sistemas: el sistema cardiovascular, gastrointestinal, genitourinario, pupilas, sudoración y neuroendocrino (1).

Las manifestaciones cardiovasculares se definen como la pérdida del control de sistema nervioso autónomo sobre el sistema cardiovascular. Algunos de las manifestaciones que se producen son taquicardia, intolerancia al ejercicio, síndrome de taquicardia postural, disfunción sistémica y diastólica, hipertensión nocturna e inestabilidad cardiovascular intraoperatoria y perioperatoria (2,3).

La importancia de presentar una neuropatía autonómica cardíaca es su relación con el aumento de la  mortalidad: en un metaanálisis se encontró que la mortalidad a los 5.5 años en los pacientes era del 27 % frente a 5 % de los pacientes que no tenían afectación. Existe una asociación directa entre el número de pruebas alteradas en la neuropatía autonómica (mediante el test de Ewing) y su relación con la mortalidad. A mayor alteración de las pruebas mayor mortalidad. Las pruebas utilizadas constituyen el test de Ewing que explico en este enlace. Los estudios a lo largo del tiempo de paciente con diabetes y neuropatía autonómica han demostrado los mismos resultados: mortalidad en torno al 30% en los siguientes 5 años (4).

La afectación del sistema autonómico gastrointestinal da lugar también a multitud de síntomas. Afecta al esófago produciendo dificultad para tragar (disfagia) y dolor retroesternal; afecta al vaciado gástrico dando lugar pérdida de apetito, nausea, vómito y saciedad precoz; y produce estreñimiento, diarrea e incontinencia. La diarrea diabética suele ser severa por la noche y estar asociada a otros problemas. Estos síntomas pueden afectar al control de la glucemia. La manifestación más común es el estreñimiento (5).

La afectación del sistema autonómico genitourinario puede afectar a la función vesical y da lugar a incontiencia, retención urinaria e infecciones. La afectación sexual produce disfunción eréctil, eyaculación retrógrada y dispareunia (coito doloroso).

Además hay afectación de la sudación, alteraciones papilares y neuroendocrinas.

La Sociedad Americana de Endocrinología recomienda el screening de la neuropatía autonómica diabética en el momento de la diabetes tipo II y cinco años después del diagnóstico de la diabetes tipo I. Esto permite la individualización del tratamiento médico, la prevención de complicaciones y el alivio de los síntomas.

Bibliografía:

  1. Hilsted J, Low PA: Diabetic autonomic neuropathy. In Clinical Autonomic Disorders. 2nd ed. Low PA, Ed. Philadelphia, Lippincott-Raven, 1997, p. 487–508

2.  Maser RE, Lenhard MJ, DeCherney GS: Cardiovascular autonomic neuropathy: the clinical significance of its determination. Endocrinologist 1027–33, 2000

3.  Freeman R: Cardiovascular autonomic neuropathy. In Diabetic Neuropathy. 2nd ed. Dyck PJ, Thomas PK, Eds. Philadelphia, W.B. Saunders, 1999, p. 541–554

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Sistema nervioso autónomo

 

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Sistema Nervioso Autónomo.

Sistema nervioso autónomo

El sistema nervioso autónomo es el gran responsable del funcionamiento de nuestros órganos y de la autorregulación de todos los procesos internos que mantienen la composición y propiedades del nuestro organismo (homeostasis). El funcionamiento de nuestros órganos se realiza principalmente a través de la interacción con el sistema endocrino y por reflejos autonómicos. Estos reflejos autonómicos son menos conocidos pero están compuestos por unos receptores sensitivos muy especializados en los órganos que proporcionan una información esencial a los centros del sistema nervioso autonómico cerebral a través de las vías aferentes. Esta información procesada es enviada a través de las vías de salida (vías eferentes) a los órganos. Todos estos procesos se realizan sin que seamos conscientes.

Clasificación:

Clásicamente el sistema nervioso autónomo se ha divido en dos partes, el sistema nervioso simpático y el sistema nervioso parasimpático (ver figura). Actualmente, se diferencia de ellos el sistema entérico, que está compuesto por neuronas localizadas en la pared del tracto gastrointestinal que funcionan de forma relativamente independiente del sistema nervioso simpático y parasimpático y controlan la homeostasis.

Organización anatómica:

La organización anatómica del sistema nervioso autónomo es muy similar. Las neuronas del sistema eferente (que envía información) se encuentran en el tronco cerebral y en la médula. A través de los axones de estas neuronas que se unen a los pares craneales y a la rama ventral de la médula envían la información a los diferentes órganos. Antes de llegar a su destino hacen sinapsis (conexión) con otras neuronas que se encuentran formando los ganglios nerviosos (conjunto de neuronas). A partir de esta segunda neurona la información a través de un axón es enviado al órgano o estructura final. La primera neurona se denomina también de primer orden y a la segunda neurona se denomina de segundo orden. A la fibra nerviosa (axón) que comunica la primera y la segunda neurona se denomina preganglionar y a la fibra nerviosa que comunica la segunda neurona con el órgano o estructura se denomina postganglionar.

De forma simplificada, el sistema nervioso simpático y parasimpático tiene un efecto contrario (antagónico) en los diferentes órganos y estructuras a los que llegan. La forma en la que se comunican las neuronas es a través de unas sustancias químicas denominadas neurotransmisores.

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Neurotransmisores del sistema nervioso simpático y parasimpático

Neurotransmisores:

El neurotransmisor entre la primera y segunda neurona es la acetilcolina tanto para el simpático como para el parasimpático. El neurotransmisor de la segunda neurona en el caso del sistema nervioso simpático es la noradrenalina y en el caso del sistema nervioso parasimpático la acetilcolina. Una excepción a esta regla son las fibras simpáticas postganglionares sudomotoras que utilizan acetilcolina.

Bibliografía: 

Clinical Autonomic Disorders. Third Edition. Phillip A. Low.

 

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¡Feliz Navidad!

 

Como en años anteriores me toca hacer el balance de este blog. Aunque ha habido muchas menos entradas que en años anteriores se ha producido un aumento respecto al año anterior superior al 30% de visitas y visitantes. Espero poder dedicarle un poco más de tiempo el próximo año.

Os deseo Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo 2017 a todos y para recordarnos lo que de verdad importa os dejo el video de arriba… Un abrazo.

 

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