Síndrome de piernas inquietas (I)

Esta semana acudió a mi consulta una paciente de 73 años que me contaba que desde hacía más de 45 años no podía dormir por las noches y que había leído en una revista algo sobre las piernas inquietas y quería saber si le pasaba eso o no. Me quedé muy impactado a medida que me contaba como inicialmente fue algo esporádico y con el tiempo notaba una sensación muy desagradable en las piernas al poco tiempo de tumbarse en la cama y que le obligaba a levantarse varias veces a la noche. Tras levantarse paseaba, se daba friegas, se echaba agua en las piernas… y eso durante la mayor parte de su vida. Me contó durante un tiempo cómo creía que le había interferido en sus actividades personales, familiares y laborales. No es la primera vez que un paciente me cuenta una clínica compatible con un síndrome de piernas inquietas pero… tantos años y con tanta interferencia en su vida!!!

A raíz de este caso voy a publicar algunas entradas sobre este problema.

El síndrome de piernas inquietas (SPI) es una enfermedad crónica que produce malestar o dolor en las piernas y ocasionalmente en los brazos o tronco, causando gran angustia y afectando negativamente a la capacidad de dormir. Es uno de los trastornos del movimiento más frecuentes se cree que afecta a un 10% de la población.

La historia moderna del SPI se inició con el término “síndrome de las piernas inquietas” acuñado por el Profesor Karl- Axel Ekbom en 1945 a raíz de una publicación titulada Restless Legs donde describió la enfermedad y presentó 8 casos. A esta enfermedad, en su honor, también se le conoce como “enfermedad de Ekbom”. La documentación más temprana de una descripción que probablemente se debiera a un SPI se deme a Thomas Willis cuando en 1685 escribió:

“…Por lo cual algunos, cuando están en la cama y quieren entregarse al sueño, lo padecen en brazos y piernas. Sus tendones saltan y se contraen y es tan grande su inquietud y tantas las vueltas de sus miembros, que la enfermedad no les deja dormir, como si estuvieran en el lugar del mayor tormento…” .

Willis pensó que esta enfermedad se originaba en la médula espinal y era el resultado de una irritación espinal y utilizó los opiáceos.

En el siglo XIX  en Alemania se le dio el nombre de “anxietas tibiarum” y se pensó que era una forma de histeria. En Francia recibió el nombre de “impatience muscularire”.

El mismo Ekbom diría que había sido “pasada por alto hasta ahora”. Hoy en día es una enfermedad poco conocida y, de hecho, la American Restless Legs Syndrome Foundation ha denominado al SPI “el trastorno más común del que nunca ha oído hablar”.

En el siguiente post comentaré los criterios diagnósticos de esta enfermedad.

Información para pacientes:

Síndrome de piernas inquietas: el demonio que me despierta cuando duermo. Gratis. PDF.

Asociación Española de Síndrome de Piernas Inquietas. AESPI.

Acerca de Tomás Pérez Concha

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad del País Vasco. Especialista en Neurología vía MIR. Máster en Medicina Evaluadora y Peritaje médico por la Universitat de Barcelona. Capacitación técnica específica en Neurosonología por la Sociedad Española de Neurología.
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