Sindrome de piernas inquietas (II)

El síndrome de piernas inquietas como comenté en otro post lo padecen un 10% de la población. El diagnóstico es clínico por la historia clínica del paciente. El diagnóstico clínico se basa en unos criterios clínicos que incluyen las manifestaciones de esta enfermedad que se propusieron en una conferencia de consenso en Bethesda, Maryland, en mayo de 2002.

A continuación comentaré los criterios diagnósticos (en negrita) y un pequeño comentario de los mismos (en cursiva).

Existen unos criterios esenciales, unos de apoyo  y unas características clínicas asociadas.

Criterios esenciales del SPI

1. Una urgencia para mover las piernas, generalmente acompañada o causada por sensaciones molestas o desagradables en las piernas.

Comentario: en este punto la anamnesis puede ser muy difícil por que el paciente puede no acertar a describir qué es lo que le pasa, utiliza palabras para las sensaciones molestas de todo tipo: dolor, quemazón, frío, prurito, hormigueo, corriente, nerviosismo en las piernas, calor, como tener nervios en las piernas, tirantez, punzante, inquietud o dolorimiento, entre otras. Lo que si suele dejar claro es que moviendo las piernas mejoran las sensaciones. En ocasiones la urgencia de moverlas está presente sin las sensaciones desagradables y en ocasiones, además de las piernas está afectados los brazos y otras partes del cuerpo. Es muy excepcional la afectación de los brazos sin la afectación de las piernas.

2. La urgencia de movimiento o las sensaciones desagradables empiezan o empeoran durante los períodos de reposo o inactividad tales como estar acostado o sentado.

Comentario: esta característica es muy evocadora del problema. Los síntomas comienzan desde unos pocos minutos hasta una hora después del que el paciente se acuesta o se sienta. Resulta muy útil si le ocurre cuando más tiempo tiene que estar el paciente sentado y la posición mas relajada, por ejemplo, en viajes de avión, en el cine en la sesión de noche, teatro u opera. También en el domicilio viendo la tele al final de la tarde o la noche y obviamente en la cama tumbado. Con mucha frecuencia se observa que los síntomas se vuelven más intensos cuanto más prolongado sea el período de reposo.

3. La urgencia de movimiento o la sensación desagradable son parcial o totalmente aliviadas por el movimiento, como caminar o hacer estiramientos, al menos mientras continúa la actividad.

  Comentario: el alivio aparece de forma inmediata con el movimiento aunque no siempre es completo. En formas leves, basta con mover las piernas en la cama o en el asiento, frotarse suavemente para que desaparezca el síntoma mientras dure la acción. En otros casos, los pacientes necesitará levantarse y caminar por la habitación, frotarse enérgicamente (friegas) o incluso aplicarse agua fría. Los síntomas desaparecen mientras dure el movimiento aunque en casos muy graves los pacientes pueden referir que no les alivia con esos movimientos, en estos casos, se cree que en cuanto cesa el movimiento reaparece el síntoma inmediatamente y tienen la percepción que ni con el movimiento cesa. En estos casos es útil preguntar si en el pasado cedía o no con el movimiento.

4. La urgencia de movimiento o la sensación desagradable empeora más por la tarde o la noche que por el día u ocurre solamente por la tarde o la noche.

   Comentario: los pacientes con el SPI experimentan una variación diaria de sus síntomas en los casos leves-moderados: los síntomas son más intensos entre las 12 y las 4 de la mañana y menores entre las 6 y las 12 del mediodía. En casos graves pueden no notar variación a lo largo del día. En los casos muy leves o esporádicos no se reconoce este ritmo.

Características clínicas de apoyo:

1. Una historia clínica familiar de SPI.

Comentario: más del 50% de los pacientes con SPI idiopático tienen antecedentes en la familia de SPI.

2- Una respuesta a la terapia dopaminérgica.

Comentario: más del 90% de los pacientes con SPI obtienen un alivio inicial con levodopa o agonistas dopaminérgicos a dosis bajas en relación a las dosis utilizadas en la enfermedad de Parkinson.

3. Movimientos periódicos de las extremidades (MPE) durante la vigilia o el sueño.

Comentario: no son necesarios los MPE para el diagnóstico pero aparecen en un 80 % de los pacientes con SPI. Los MPES se refieren a una flexión repetitiva de las articulaciones de las extremidades inferiores y dorsiflexión o estiramiento de los dedos de los pies.

Características asociadas al SPI

1. Curso clínico natural

Comentario: habitualmente la clínica inicial es fluctuante, posteriormente la evolución es continúa. Cuanto más joven es el inicio es más probable una causa hereditaria, cuanto más mayor es más probable una causa secundaria. Cuando es secundaria al embarazo suele desaparecer al final del mismo.

2. Alteración del sueño

Comentario: más del 90% de los pacientes refieren dificultades para iniciar o mantener el sueño y es por las dificultades del sueño por lo que habitualmente consultan.

3. Evaluación médica/exploración médica

Comentario: normalmente la exploración neurológica es normal.

Es necesario que se cumplan los cuatro criterios esenciales para el diagnóstico por estos criterios. Los criterios de apoyo y las características asociadas pueden ayudar en el diagnóstico aunque no están presentes en todos los pacientes. Como el diagnóstico del SPI es clínico la principal dificultad es obtener una buena historia clínica. Esto es cuanto más difícil cuanto más tiempo de evolución y cuanto más severa es la sintomatología del paciente. En estas ocasiones hay que intentar que el paciente nos relate cómo eran sus síntomas al principio del todo.

La dificultad del diagnóstico es aún mayor cuando el paciente ha recibido terapia dopaminérgica y ha fallado presentando  lo que se denomina aumento o “augmentation” o rebote “rebound”. El aumento se define como el desplazamiento de los síntomas del SPI a un período de tiempo más temprano en comparación con el período típico de inicio diario de los síntomas antes del inicio del tratamiento. El rebote se define como el desarrollo de síntomas de SPI durante la madrugada, más que por el inicio temprano de los síntomas por la tarde.

Por otra parte la historia clínica debe ir enfocada a buscar una causa del SPI: lo más importante es el déficit de hierro, el embarazo y el fallo renal.

En el siguiente post comentaré el diagnóstico diferencial y las exploraciones complementarias.

Acerca de Tomás Pérez Concha

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad del País Vasco. Especialista en Neurología vía MIR. Máster en Medicina Evaluadora y Peritaje médico por la Universitat de Barcelona. Capacitación técnica específica en Neurosonología por la Sociedad Española de Neurología.
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