Manejo de la epilepsia catamenial

La epilepsia catamenial hace referencia al aumento del número de crisis en momentos específicos del ciclo menstrual. Esto obedece a los cambios hormonales que se producen durante el ciclo menstrual. Tanto en experimentos animales como en humanos se ha demostrado un efecto proconvulsionante de los estrógenos y un efecto anticonvulsionante de la progesterona. El aumento de las crisis durante el ciclo menstrual se ha observado en una de cada tres mujeres con epilepsia.

En diversos estudios se han observado tres patrones de aumento de las crisis epilépticas durante el ciclo menstrual, dos de ellas durante ciclos normales y el tercero en ciclos anovulatorios:

Perimenstrual (C1-catamenial pattern 1) en ciclos normales: del día -3 (antes de la menstruación) al +3 (posterior a la menstruación).

Durante la ovulación (C2- catamenial pattern 2) en ciclos normales: del día 10 a -13.

En la fase luteínica inadecuada con ciclos anovulatorios (C3- catamenial pattern 3): del día 10 a 3.

Manejo de la epilepsia catamenial:

Aunque el procedimiento para detectar la influencia de los ciclos hormonales está bastante desarrollado, en cambio, el tratamiento en estos casos se basa en recomendaciones de especialistas.

– En primer lugar hay que hacer un registro de las crisis epilépticas por parte del paciente (calendario de crisis) y anotar el día de inicio de la menstruación y los días de duración.

– Tras el registro, hay que confirmar un aumento de las crisis (el doble) en alguno de estos períodos durante varios ciclos menstruales.

– A continuación, hay que diferenciar si estamos ante ciclos ovulatorios o no. Para valorar la presencia o no de ciclos anovulatorios se deben determinar los niveles de progesterona en la mitad de la fase lútea (día 22 o -8). Si el valor es inferior a 5 pg/ml estamos ante ciclos anovulatorios.

– Determinar los niveles de FAE antes y durante la menstruación, si disminuyen, se debe aumentar la dosis en los períodos C1 y C2.

– Se puede añadir Acetazolamida a dosis de 250 mg/día. Hasta 10-20 mg/kg día en una o dos tomas en períodos C1 y C2 con suplementos de potasio.

Ciclos cortos de benzodiacepinas: clobazam en dosis de 10-30 mg en el período perimenstrual. Se puede utilizar en una única dosis nocturna única. Recientemente la FDA ha emitido una alerta sobre el riesgo de desarrollar el síndrome de Stevens- Johnson y Necrolisis epidérmica tóxica.

Terapia hormonal con progesterona en los casos de ciclos patológicos C3, bajo la supervisión de neurólogo y ginecólogo. Más alternativas al tratamiento podéis encontrarlas aquí.

Acerca de Tomás Pérez Concha

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad del País Vasco. Especialista en Neurología vía MIR. Máster en Medicina Evaluadora y Peritaje médico por la Universitat de Barcelona. Capacitación técnica específica en Neurosonología por la Sociedad Española de Neurología.
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