Discinesia tardía por neurolépticos

Los efectos secundarios más frecuentes de los neurolépticos son la acatisia, el síndrome parkinsoniano y la discinesia tardía.

La discinesia tardía se comenzó a describir en la década de los 50 tras el inicio del tratamiento con neurolépticos. Las primeras descripciones destacaron el carácter facial de las discinesias, denominándolas “síndromes bucolinguales”.

En la literatura se les ha denominado de muchas formas “discinesias complejas”, “hiperquinesia compleja”, “síndrome excitomotor persistente”, “insuficiencia extrapiramidal persistente”, pero el término más aceptado ha sido el de discinesia tardía.

La discinesia tardía es un cuadro caracterizado por la presencia de movimientos anormales e involuntarios que aparece en aquellas personas en tratamiento con medicamentos con efecto antidopaminérgico, habitualmente neurolépticos. Los síntomas deben ser persistentes y haber comenzado tras la toma de estos fármacos. La forma más frecuente es la discinesia bucolingual.

La discinesia bucolingual y/o masticatoria consiste en movimientos de la lengua de protusión, retorcimiento o lateralización combinados con movimientos labiales y faciales de chupeteo y masticatorios característicos (beso sonoro, succión, chasquisdos). La secuencia típica suele ser la apertura de la boca, protusión lingual, oclusión de la boca y protusión de los labios repetido de una forma cíclica e incesante. La parte superior de la cara suele estar libre de movimientos anómalos, aunque puede observarse en ocasiones parpadeo excesivo, blefaroespasmo o desviaciones oculares. Se ha señalado que el inicio de la discinesia facial lo constituyen movimientos vermiculares del suelo de la boca.

Pero no solamente pueden observarse movimientos en la cara, también pueden aparecer movimientos coreicos de las extremidades, y atetosis distal (en manos y pies). Raramente aparecen movimientos balísticos y posturas distónicas como lordosis de tronco, inclinaciones del hombro o pelvis. En otras ocasiones puede observarse disartria por mala vocalización, disfagia por movimientos voluntarios, trastornos respiratorios o mioclonias.

El impacto funcional en el paciente es muy variable desde una limitación funcional importante hasta pacientes con nula repercusión.

En los pacientes de edad avanzada es más frecuente encontrarse la forma facial mientras que en menores de 50 años es más característica la distonía axial.

La discinesia tardía empeora con las emociones, el estrés, con los movimientos voluntarios de otras partes del cuerpo, la concentración, los intentos de controlar los movimientos de forma voluntaria.

Las discinesias tardías desaparecen durante el sueño y pueden ser dominadas por el paciente durante breves períodos.

La incidencia es de un 5% anual, aumentando al 20% y 40% a los 4 y 8 años de tratamiento con neurolépticos.

La discinesia aparece tras tratamiento con fármacos neurolépticos de al menos 3-6 meses. Los síntomas aparecen en pacientes que siguen tomando los neurolépticos, pero puede aparecer tras la reducción de la dosis o la retirada de los mismos.

A pesar de la suspensión de los neurolépticos los síntomas pueden durar meses o años e incluso persistir durante toda la vida, aunque se observa una mejoría con el paso del tiempo. A grandes rasgos, tras la supresión del tratamietno, en un tercio desaparece (cuanto más precoz mejor), un tercio disminuye y en el otro tercio no desaparecen.

Aunque la discinesia tardía se ha descrito con la toma de neurolépticos, más con los típicos que con los atípicos, cualquier otro fármaco con acción bloqueante de receptores dopaminérgicos D2 pueden producirlas. La asociación con fármacos con efecto anticolinérgico aumenta el riesgo de discinesia tardía. La asociación de varios fármacos neurolépticos aumenta el riesgo de discinesia tardía.

Acerca de Tomás Pérez Concha

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad del País Vasco. Especialista en Neurología vía MIR. Máster en Medicina Evaluadora y Peritaje médico por la Universitat de Barcelona. Capacitación técnica específica en Neurosonología por la Sociedad Española de Neurología.
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