El efecto Dunning-Kruger

¿Tienes algún conocido que cada vez que te lo encuentras  te cuenta un chiste  pero no tiene ninguna habilidad para ello, incluso puede rozar lo ridículo, pero él no se da cuenta? Seguro que sí has conocido a alguien así. Hasta cierto punto si no te hace gracia el chiste te ríes de la situación.

¿Te ha ocurrido que algún colega hable con una gran vehemencia, aplomo y seguridad desmesurada, no acorde con sus conocimientos, que se crea superior a la media de su entorno, que incluso se presente/que se venda como experto en un área del conocimiento y por detrás los demás anden apagando los fuegos que crean por su incapacidad sin autocrítica? Seguro que sí has conocido a muchos más que “chistosillos” sin gracia. Pero a mí no me hace ninguna gracia.

Pero tranquilo, porque si has respondido que si, no somos bichos raros, no tienes ningún problema de autoestima ni tienes envidia, tu percepción es idónea porque estos bípedos están muy estudiados, EL PROBLEMA ES DE ELLOS, no es tuyo: es el efecto Dunning-Kruger.

El efecto Dunning-Kruger es un fenómeno psicológico según el cual las personas con menos conocimientos tienden a sobreestimar sus cualidades mientras que aquellos más preparados se consideran menos competentes de lo que son. Puedes leer el artículo de estos autores aquí aunque te invito a ver el video que encabeza esta entrada que lo explica mucho mejor.

En el lenguaje coloquial lo expresamos con frases como “la ignorancia es la madre del atrevimiento” o”la ignorancia es atrevida”, o el famosos “Sólo se que no se nada” o “la humildad del científico” o de Descartes que dijo “Daría todo lo que se por la mitad de lo que ignoro”. Charles Darwin también pone su granito de arena al afirmar que “la ignorancia engendra más confianza que el conocimiento”.

En resumen, la hipótesis de estos autores, que ganaron el premio Ig Nobel en el año 2000 es la siguiente:

  • Los individuos incompetentes tienden a sobreestimar su propia habilidad.
  • Los individuos incompetentes son incapaces de reconocer la habilidad de otros.
  • Los individuos incompetentes son incapaces de reconocer su extrema insuficiencia.
  • Si pueden ser entrenados para mejorar sustancialmente su propio nivel de habilidad, estos individuos pueden reconocer y aceptar su falta de habilidades previa.

Al parecer la educación es lo que puede hacer mejorar la percepción a estas personas pero ¿se les puede educar? ¿quién se animaría?.

Acerca de Tomás Pérez Concha

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad del País Vasco. Especialista en Neurología vía MIR. Máster en Medicina Evaluadora y Peritaje médico por la Universitat de Barcelona. Capacitación técnica específica en Neurosonología por la Sociedad Española de Neurología.
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